5 jun. 2016

Entrevista al autor de The walking dead: "Las luchas internas son más interesantes que los zombies y los demonios"

Andrés del Real

Antes de publicar su primer cómic, de la llegada de su trabajo a la televisión y de iniciar el fenómeno que reposicionó a los zombies en la cultura popular, Robert Kirkman debía esconderse detrás de un sillón para poder ver películas de terror. Nacido y criado en Lexington (Kentucky), hijo de una dueña de casa y de un trabajador de metalurgia, el autor de The walking dead -que publica desde 2003 a la fecha- tuvo su primer acercamiento con los muertos vivientes con los filmes de George Romero que arrendaban sus estrictos padres. Fue esa crianza, sureña y pentecostal, de donde Kirkman extrajo buena parte de las ideas de su nuevo proyecto, en especial de un episodio específico: según comentó recientemente a la revista Rolling Stone, un día le tocó presenciar un exorcismo en la iglesia a la que su madre lo obligaba a asistir.

Toda esa imaginería religiosa de pueblo chico estadounidense está presente en Outcast, el cómic que Kirkman lanzó en 2014, al mismo tiempo que comenzaba a escribir su adaptación televisiva, la que se estrenará hoy en Latinoamérica a través del canal Fox1. Con las actuaciones de Patrick Fugit -el ahora adulto protagonista de Casi famosos (2000)- y Philip Glenister (Life on Mars), la serie cuenta la historia de Kyle Barnes, un joven de un pueblo de West Virginia que, con la ayuda de reverendo, busca entender las posesiones demoníacas que han atormentado a su familia durante años. 

“Siempre va a ser divertido ver a gente peleando contra zombies o demonios, pero lo realmente interesante son las luchas internas de los personajes. Eso es lo que te permite a fin de cuentas disfrutar de toda la historia”, dice a La Tercera el escritor y guionista de 37 años, quien con esta nueva producción de diez capítulos -y una segunda temporada ya confirmada- busca darle una vuelta de tuerca a las historias de exorcismo, tal como hizo con los zombies en sus otras dos creaciones que han llegado a la pantalla chica: The walking dead, donde oficia de productor, y su precuela, Fear the walking dead, creada especialmente para la TV.   

¿El éxito que ha tenido The walking dead genera cierta presión al momento de estrenar otra serie?

No siento presión, lo veo más bien como un nuevo desafío. Estoy muy orgulloso con lo que hemos logrado con Outcast y tengo la certeza que ésta busca llegar a la misma cantidad de personas que The walking dead. Tiene algunos temas similares, también es bien claustrofóbica e inquietante, pero quién sabe lo que sucederá. Cuando hago algo nuevo no pienso si será igual de popular que lo anterior, simplemente soy feliz haciendo lo que me gusta. 

Tal como ocurría con los zombies, el tema de las posesiones no ha estado muy presente hasta ahora en televisión pero sí en cine. ¿Cuáles han sido sus referentes del género?

Bueno, obviamente El exorcista, que está en otro nivel. Me gustó mucho también El rito, con Anthony Hopkins. Me encanta el género y estamos por darle algo nuevo, hacer una historia distinta que ojalá genere un cambio en cierto sentido. Los fans del género definitivamente van a disfrutar Outcast. Estamos tratando de presentarles una experiencia diferente, en un formato televisivo de larga duración, así que irán viendo algo de eso a medida que la serie avance.   

En ese sentido, ¿cree que Outcast podrá reinstalar las historias sobre exorcismos, tal como hizo con los zombies en sus trabajos previos?

Espero que así sea. A mí me encantan todas las películas de zombies y de hecho, cuando empecé a escribir The walking dead, fue mi amor por el género lo que me permitió darle una vuelta, buscar otras posibilidades, siempre respetando lo que se ha hecho. Con lo de los exorcismos me pasa algo similar, aunque debo admitir que se han hecho varias películas que no son muy buenas. Pero no estamos tratando de hacer algo mejor o peor, sino algo diferente. 

Outcast parece más centrada en el terror que sus anteriores creaciones, donde lo que lleva la historia son los conflictos humanos. 

Creo que esa idea aplica para el primer episodio, pero cuando veas la serie completa notarás que está en sintonía con The walking dead, en el sentido que tiene mucho más que ver con un drama que con los exorcismos en sí. Las posesiones demoníacas son un tema presente en toda la serie, pero no verás una en cada capítulo. Esto es por sobre todas las cosas un drama de personajes, por más que su tema sea aún más terrorífico que el apocalipsis zombie, pero no hay una intención real de que esta sea una serie de terror. Lo que más me interesa son los personajes, mostrar sus luchas y cómo éstas cambian y evolucionan con el tiempo. Es el foco de la serie, lo que a mí me entretiene y creo que también al público.
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