8 jun. 2016

¿Cuáles son los psicópatas más realistas y mejor escritos? El Dr. Leistedt nos ilustra

LFG

El investigador y psiquiatra belga, Samuel Leistedt, de la Universidad Libre de Bruselas, junto con otros 10 psiquiatras, observó y analizó 400 películas (realizadas entre 1915 y 2010) durante un período de 3 años. Los investigadores identificaron 126 personajes psicopáticos: 105 hombres y 21 mujeres. Se seleccionaron los personajes en base a lo que ellos llaman la “exactitud clínica de sus perfiles”, que comprenden cuatro amplias categorías clínicas sobre psicópatas definidas por el psicólogo forense Hugues Hervé y por el psiquiatra Benjamin Karpman. Estas categorías son las siguientes:

Clásico / idiopático: Arraigadas en la biología; bajos niveles de miedo o ansiedad; completa falta de empatía o remordimiento; tranquilad por fuera, pero capaz de la crueldad extrema.

Manipulador: Emplea el carisma, la seducción y el engaño para explotar a sus víctimas; la mayoría de los delitos comunes implican fraude y trucos de confianza; muy hábil para el mantenimiento de la “máscara”.

Pseudopsicópata: Posee algunas características de la psicopatía, pero padece principalmente otros trastornos como la psicosis; propenso a arrebatos violentos.

Macho: Práctica la intimidación a través de la violencia o la amenaza; pierde los estribos con frecuencia; es impulsivo y relativamente fácil de identificar; tiene más probabilidades de acabar en la cárcel por delitos relacionados con las drogas o robos.

Leistedt coescribió un artículo con Paul Linkowski titulado Psychopathy and the Cinema: Fact or Fiction? (La psicopatía y el cine: ¿verdad o mentira?), que publicó en la revista Journal of Forensic Sciences en 2013 y que puedes consultar aquí.

De acuerdo al estudio encabezado por Leistedt, los tres psicópatas más realistas son:

1. Anton Chigurh (Javier Bardem), en No Country for Old Men (2007)
Es el psicópata ideal: “Él hace su trabajo y puede dormir sin ningún tipo de problemas”. Según Leistedt, Chigurh le recuerda a dos sicarios profesionales de la vida real a los que entrevistó: “Eran como él: fríos, inteligentes, sin culpa, sin ansiedad, sin depresión”.

Diagnóstico: Primario; psicópata clásico / idiopático.

2. Hans Beckert (Peter Lorre), en M (1931)
Este tipo de asesinos de niños rompió con la mayoría de las representaciones de los psicópatas que había en su momento. Él representa a un hombre aparentemente normal con una compulsión para matar. Se trata de “una representación sustancialmente más realista de lo que eventualmente sería conocido hoy en día como un depredador sexual violento que sufre, lo más probable, de psicosis”.

Diagnóstico: Secundario; pseudopsicópata / Adicional: psicosis.

3. Henry Lee Lucas (Michael Rooker), en Henry: Portrait of a Serial Killer (1991)
Al personaje le gusta encontrar nuevas maneras de matar a la gente y, de acuerdo a los investigadores, es el caos y la inestabilidad en la vida del psicópata lo que lo convierte en alguien sumamente complejo e interesante. Henry se caracteriza por “una potente falta de empatía, la pobreza emocional y un fracaso bien ilustrado para planificar el futuro”.

Diagnóstico: Primario; psicópata clásico / idiopático.

Por otra parte, hay tres personajes memorables que resultaron ser los menos realistas de acuerdo al estudio de los psiquiatras:

1. Tommy Udo (Richard Widmark), en Kiss of Death (1947)
Aunque es un gran ejemplo de una representación temprana del psicópata. La espeluznante risa de Udo es un elemento que lo orilla al terreno de una locura desenfrenada.

2. Norman Bates (Anthony Perkins), en Psycho (1960)
En 1957, después de la detención de Ed Gein –un asesino serial en la vida real – por un perverso caso de canibalismo, necrofilia y una relación conflictiva con su madre, las películas de horror sobre psicópatas comenzaron a abundar. Norman Bates, inspirado en gran medida por Gein, es el ejemplo perfecto de un inadaptado social con una serie de traumas sexuales y motivaciones para matar. Este tipo de comportamiento se volvió muy ligado a la psicopatía, pero Bates y Gein eran más psicóticos, es decir, fuera de contacto con la realidad. La psicosis, que es un diagnóstico completamente diferente de la psicopatía, a menudo implica delirios y alucinaciones.

3. Hannibal Lecter (Anthony Hopkins), en Silence of the Lambs (1991)
La inteligencia y astucia casi sobrehumana de Lecter son elementos poco comunes en los psicópatas. Lecter es un ejemplo perfecto de la élite psicópata que se hizo popular en los años ochenta y noventa. Su gusto sofisticado, su calma y tranquilidad, su sagacidad, su autocontrol y paciencia conforman “una serie de rasgos que no están presentes en los psicópatas reales”.
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