4 may. 2016

"La principal virtud del guionista es hacer ver y escuchar su poesía": Gerardo Fernández García

Escrito por Sahily Tabares

De su vida forman parte relatos y personajes memorables. En cada puesta radial y televisiva ha entregado saberes, empeños, imaginación, conocimientos técnicos, goce pleno.

Para el dramaturgo y guionista Gerardo Fernández García (Matanzas, 1941) la principal virtud que debe alcanzar en su profesión, no es sugerir otros mundos posibles sino hacer ver y escuchar su poesía.

Varias generaciones recuerdan obras audiovisuales de su autoría, entre ellas, Te llamarás Inocencia, El naranjo del patio, El balcón de los helechos, La botija y Madrigal del inocente.

Ha sido galardonado con la Distinción por la Cultura Nacional, el Sello por el aniversario 65 de la Televisión Cubana y otros reconocimientos.

Procedente de la Brigada de Teatro Covarrubias llega a Radio Progreso en 1964 para estudiar actuación radial.

“Me sentía lleno de fuerzas con ganas de comerme el mundo. El profesor Gerardo Santos nos pidió que escribiéramos un libreto para realizar prácticas ante el micrófono. Le satisfizo el mío y se lo mostró al periodista Julio Batista, entonces director del programa Cuba en el mundo. Un día me citaron para la grabación del “libretico”. Estaba aterrado, pero me tranquilicé al fijarme en la complacencia de Reinaldo Miravalles y Abelardo Rodríguez, las “fieras de la actuación” que lo interpretaban.

“Ese momento cambió el rumbo de mi vida profesional. El histrionismo ayudó, sigo teniendo mentalidad de actor, lo cual me hace buscar la forma en que el actor se luzca con mis personajes”.  
A Julio Batista agradece los múltiples aprendizajes de esa etapa. “Con él aprendí a dirigir, editar y musicalizar en el medio radial, en el cual disfruté vivencias inolvidables, pues dirigí el programa Grandes Momentos de la historia con guion de Félix Pita Rodríguez”.

Recuerda innumerables espacios, entre ellos, La Gran Aventura de la Humanidad; en especial, Sector 40, que escribió durante nueve años con Abelardo Vidal; de aquí salió mi obra teatral, Aquí del G-2 soy yo, libro publicado, el cual llevó Danilo Lejardi a la pequeña pantalla.

“En Radio Liberación me aportaron profesionalmente importantes figuras del medio, Odilia Romero, Marta Jiménez Oropesa e Iris Dávila, quien facilitó mi paso a la televisión”, apunta.

Desvelos desatados

La referencia a su primera telenovela, Con las manos del presente, la cual dirigió Abel Ponce, es una remembranza obligada.

“Cada tema trae consigo un género dramático, los relacionados con la clase obrera no admiten el melodrama. Más tarde el proyecto de la telenovela El naranjo del patio permaneció dormido en una gaveta hasta que Xiomara Blanco lo asumió. Ambos somos del interior del país, nos emocionan esas sombras de cornisas en las paredes de madera de casas pueblerinas. Ella lo entendió todo, aportó su gran talento, más que dirigir, bordó mis guiones”.

Esos inicios determinaron avances en un camino, el cual requiere estudios sistemáticos, vivencias intensas, hallazgos, emociones, para nutrir la imaginación y el intelecto.

Destinados a los Estudios Fílmicos de la Televisión y a los Estudios Fílmicos del Minfar escribió guiones para series y puestas unitarias, entre ella descuella los primeros tres capítulos de La Gran Rebelión, dirigida por Jorge Fuentes.

Desde la década de 1970 la docencia es otra faceta que distingue su labor creativa.

“Viajé por todo el país como parte de un plan de formación de guionistas que organizó el Instituto Cubano de Radio y Televisión en los años 70, fui el responsable de ese cometido en las provincias Pinar del Río, La Habana y Matanzas.

“El director Chucho Cabrera, entonces Decano de la Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual del Instituto Superior de Arte, me llamó en 2000 para dirigir la cátedra de guion en la que permanecí diez años.

“Mi libro Dramaturgia: método para escribir o analizar un guion dramatizado nació en uno de los talleres impartidos en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Gracias a la iniciativa de un alumno vio la luz el folleto primero, más tarde, ya en formato de libro, se publicó por las editoriales Pablo de la Torriente y Varona. En fecha reciente la editora ecuatoriana Pedro Luis Vera de la Casa de la Cultura Benjamín Carrión realizó una reedición”.

Nunca olvida su estancia en la República Bolivariana de Venezuela donde a solicitud del Ministro de Educación impartió clases sobre dramaturgia a los maestros bolivarianos.

Según destaca, “la especialidad es fundamental para el manejo del aula y el intercambio con los alumnos. En esa época fui el conductor del programa Punto de giro sobre crítica de cine en la Radio Nacional de Venezuela”.

Otros recuerdos memorables

Desde 1986 Gerardo Fernández mantiene sólidos lazos con Ecuador, donde en la actualidad es artífice de proyectos en varias instituciones, en las cuales imparte talleres de formaciones de guionistas de cine y televisión, conduce un programa radial de crítica de cine y orienta el Cine Club de la Cinemateca Ulises Estrella.

“Estoy de acuerdo con Robert McKee cuando dice: el verdadero creador del audiovisual es el guionista. Su trabajo es letra muerta, ya lo sabemos, pero debe contener la suficiente potenciación para que funcione todo lo demás. Él proporciona la premisa o contenido, la estructura, los géneros dramáticos, el diseño de personajes o estereotipos, el resto del equipo interpreta y monta ese material.

“Grandes series en las pantallas televisivas asumen el lenguaje del cine. Cada medio conserva peculiaridades imposibles de omitir: un plano general se pierde en la TV, aun cuando cada vez más está dejando de ser “pequeña”.

Con pasión, agrega: “me cuesta escribir fuera de mi país, pues tengo pegado el oído al habla del cubano. No obstante, me animé a realizar un guion sobre los últimos días del general Eloy Alfaro, como tiene escenas de guerra que encarecen el proceso productivo debemos esperar mejores condiciones económicas para su realización.

Comparte el entusiasmo de una historia escrita hace poco en Ecuador. “Se titula Tal vez, la inspira la canción homónima de Juan Formell, con quien hablé en la Uneac para que hiciera la música. Es una película de carretera entre La Habana y Matanzas, durante la trayectoria se desarrolla un viejo amor otoñal. Integrarán el elenco Enrique Molina y Zaida Castellanos. El guion lo tiene el director Felo Ruiz, este filme es un sueño por realizar”.
www.tvcubana.icrt.cu

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