21 dic. 2015

Woody Allen robó guion de “La rosa Púrpura de El Cairo” a poeta Maiakovski

Actor, realizador, productor, docente, periodista, cinéfilo… Ronald Portocarrero publica “Crónicas de cine. Amor y otras ficciones” (Sinco editores, 2015), libro en el que comparte su sapiencia sobre el séptimo arte y que próximamente estará en las librerías.

A Vladimir Maiakovski todo el mundo lo conoce como un poeta futurista, nada más, pero no como el autor del guion de “La rosa púrpura de El Cairo”, llevada al cine por el famoso realizador estadounidense Woody Allen, quien no señala la autoría del vate ruso.

Así lo afirma Ronald Portocarrero, quien tiene en imprenta “Crónicas de cine. Amor y otras ficciones”, libro en el que nos entrega parte de su biblioteca mental que inició a cultivar desde los siete años, edad en la que comenzó a disfrutar del cine.

“El único cambio que hizo Woody Allen es que el personaje central en el guión de Maiakovski era hombre; en el caso de la película de Woody Allen es una mujer”, dice.

—Se robó el guion completo.
—Se lo sopló igual que Mario Vargas Llosa se sopló la historia de “La ciudad y los perros”. Es una copia igualita de una novela de Robert Musil, un escritor alemán de finales del siglo XIX, que se llama “Las tribulaciones del joven Törless”. Volker Schlöndorff hizo una película sobre esta novela. Es igualita, hasta la Pies Dorados está. Lo copió igual que copió “La guerra del fin del mundo”.

—Vargas Llosa se escuda en la forma, que es distinta.
—La forma es otra cosa. La historia, la manera, la locación, los personajes son iguales, pero el lenguaje es distinto, y es genial, de la misma manera que es genial la película de Woody Allen. ¡Ah!, cuando a Bertolt Brecht le preguntaban sobre Shakespeare él decía “¡Ah!, Shakeapeare es un gran ladrón, como yo”.

El descubrimiento del plagio de Allen a Maiakovski está fundamentado en el número 301 (del año 1973) de la revista “Literatura Soviética”, página 160, que Portocarrero y su compañera encontraron en una librería al ras del suelo en la avenida Grau, en Lima. “Ahí se reconoce a Maiakovski como autor del guión cinematográfico que Woody Allen realizaría en 1985”, señala.

Genios y pedófilos

“Y tan conocido Wolyd Allen, ¿no?, por su pedofilia y por su…”, comienza a reír Portocarrero, y recordamos a Polanski, otro cineasta pedófilo. “Hasta ahora no puede volver a los Estados Unidos. Ahora la niña que violó ya tiene como 40 años, pero no lo perdonan, como no lo perdonaron a Chaplin”, dice. Las dos primeras esposas de Chaplin fueron menores de 18. La cuarta, tuvo 18 cuando él tenía más de 50. Sin embargo, no fue eso lo que le perdonaron en los Estados Unidos.

“No lo dejaron entrar en la época de McCarthy. Cuando le dieron el Óscar honorario en 1983, poco antes de morir, le dieron permiso de una semana nada más, para que ingrese, reciba el Óscar y se vaya. ‘Todavía me tienen miedo’, dijo entonces”, recuerda Portocarrero.

—¿Por qué?
—Porque era un “comunista” particular (simpatizante, en verdad). Por una película “Tiempos modernos”, donde Charlot está caminando y pasa un camión y tiene una banderita roja, porque se llevaba unos fierros, y la banderita roja se cae y él la levanta y al agita y justo ahí viene tras él una manifestación… En verdad, era un humanista.

—¿Esa historia está en el libro?
—La de Chaplin y Allen sí; la de Polanski no.

Filmes peruanos convertidos en esmalte para uñas
No son artículos periodísticos de un crítico de cine o un cineasta, dice el autor, sino artículos de un espectador común y corriente a quien le gusta el cine. Sin embargo, es un gran conocedor que calcula haber visto unas 4 ó 5 mil películas en toda su vida.

“Me iba matiné,vermut y noche al cine cuando era soltero. La vida solo la entiendo a través del cine. Me he enamorado a través del cine, he vivido a través del cine”, dice.

Sin embargo, también hizo teatro. Es más, ahí se inició en el mundo narrativo. Durante diez años perteneció al grupo Histrión y formó parte de un montaje del que todos los actores de teatro se acuerdan: “Marat-Sade”. “En esa época normalmente una temporada de teatro demoraba 15 días. “Marat-Sade” estuvo dando funciones un año. Estoy hablando del año 69”, recuerda.

Ese baúl de recuerdos que es la memoria está bien dotado en el caso de Portocarrero. En su libro imprime la noticia antigua de que la primera película peruana, de 1913, era un largometraje de ficción que se llama “Del matrimonio al manicomio”. Una comedia. No existen copias de ellas y la única referencia que tenemos es un texto de Basadre.

“Después han desaparecido las películas. No hay copias de películas de los años 30, como sí lo hay en México, que tiene una filmoteca extraordinaria, que ha hecho un canal de televisión solamente para pasar películas antiguas. Solamente queda una película que se logró rescatar, gracias a la filmoteca de acá y de México: ‘Yo perdí el corazón en Lima’”, señala Portocarrero.

—¿Qué ha pasado con las películas peruanas?
—Desaparecieron. En el caso de la empresa Amauta, que tenía como 39 películas, luego de las exhibiciones querían sacarle más rentabilidad a los filmes y vendieron los rollos a una fábrica de esmaltes de uña para sacarles el nitrato, la celulosa. Amauta es una empresa que duró de los años 33 al 40.

—¿Amauta las exhibió y luego las vendió como chatarra?
—Sí, vendió las copias como chatarra. Es así como perdimos gran material de cine peruano. Yo también logré ver un solo rollo de una película de 1925. Solo el rollo, no se podía pasar en cine. Lo tuve un mes en mi casa, mirando una reliquia como si fueran los clavos de Cristo. Era “Luis Pardo”, de Enrique Cornejo. Eso lo abordo en “Las imágenes perdidas, el cine que no veremos”, capítulo de mi libro.

—Es una barbaridad. Y ahora, ¿qué película rescataría de todo el cine peruano para que no corra esa misma suerte?
—La única película que merece ser representante del cine peruano es “Días de Santiago” de Josué Mendes. Por su manera de hacer cine, se parece a “À bout de soufflé” de Godard.
diariouno.pe
Lee Yo maté a una guionista

0 comentarios:

Publicar un comentario

Top 5 noticias mensual