18 dic. 2015

Usan guiones rojos y otras artimañas para evitar filtraciones

Javier Pastor

Los responsables de los grandes estudios han convertido sus estrenos y a todo lo que los rodea en materia de alto secreto. Las medidas de seguridad que se toman alrededor de las grandes producciones son sorprendentes, y el objetivo es claro: no estropear esos lanzamientos y mantener el control absoluto sobre todo lo que se dice antes de esos estrenos.

Discos duros cifrados

Aunque hoy ya han empezado a aparecer las primeras críticas en diversos medios que ya han tenido acceso a pases de prensa de la película, todos los que han podido ver ya la película lo han hecho bajoestrictas medidas por parte de los estudios. Nada de teléfonos u otros dispositivos electrónicos, y nada de compartir en redes sociales dónde se producían esos pre-estrenos.

Pero las medidas van mucho más allá. En Reddit aparecía recientemente la imagen de uno de los discos duros con una copia 2K de la película que había llegado a una de las salas de proyección, y allí se explicaba cómo precisamente las películas llegan en formato DCP (Digital Cinema Package), que entre otras cosas suele contar con un cifrado AES-128 que es virtualmente imposible de romper y que protege el visionado de la película.

De hecho para poder reproducirla es necesario contar con las claves de descifrado que son individuales: las distribuidoras las ceden a cada sala de proyección de forma independiente -no se pueden utilizar de uno a otro cine, por ejemplo- para poder acceder a los gigantescos ficheros MXF (Material eXchange Format) y a los XML que permiten indexar esos contenidos.

Guiones con truco

La protección de las copias destinadas a los cines es muy común una vez las producciones están a punto de estrenarse, pero es mucho antes cuando empiezan a implantarse diversas medidas de seguridad. Los guiones de las películas se han convertido precisamente en uno de los elementos clave de estas producciones, y cada vez hay más técnicas para lograr que el acceso esté absolutamente restringido.
Una de las formas de proteger estos guiones es la de imprimirlos sobre papel rojo, algo que hace más difícil fotocopiarlos. La medida ha sido aprovechada en la nueva entrega de "La Guerra de las Galaxias", desde luego, pero es una práctica común en la industria del cine y la televisión, como mostraban los protagonistas de la célebre serie televisiva "Lost" en ese vídeo que incluimos (avanzad hasta el momento 00:40 para comprobarlo).

Algunos se quejan de que esa forma de imprimir los guiones también hace más difícil leerlos, pero incluso protegiéndolos de esa manera los responsables de esas producciones no se sienten seguro y a menudo restringen la forma en que se pueden leer los guiones. Algunos directivos prefieren no tener más que una copia del guión que el actor o actores solo puede leer yendo a una localización secreta en el que éste está protegido como si fuera un tesoro, por que el acceso a dicho guión puede condicionar incluso el que la película acabe produciéndose.

Es lo que algunos apuntan que sucedió con "Superman: Flyby", el guión que J.J. Abrams había escrito planteando el resurgimiento de la saga de Superman y que finalmente no se filmó. Entre los problemas, afirman en ScreenCrush, estaba el elevado presupuesto -más de 250 millones de dólares-, las dificultades de encontrar al actor protagonista y, sobre todo, el hecho de que el guión acabó filtrándose. En el sitio web And Ain't It Cool News consiguieron una copia y sus responsables publicaron una crítica feroz del guión adelantando que el proyecto era "un desastre de proporciones casi épicas".


Cuidado con lo que filtras

La piratería de películas está a la orden del día en internet, pero los que tratan de adelantarse a los estrenos también tratan de acceder a esos guiones y compartirlos con las obligadas críticas de los foros de usuarios y fans de esas producciones. Uno de los casos más irónicos en esa filtración de guiones fue la aparición del guión de la película "El quinto poder", que trata sobre la historia de WikiLeaks y que fue filtrado... por Wikileaks, por supuesto.

Para tratar de evitar el problema los estudios utilizan por ejemplo marcas de agua digitales en los guiones en formato PDF, de forma que en todo momento saben si alguien que no debe tener acceso al fichero lo ha tenido. De hecho los guiones suelen estar incompletos y se van editando a medida que se rueda la película o la serie para que ni siquiera los actores puedan saber cómo irá desarrollándose la trama.

En algunas películas incluso se asocia el guión a un dispositivo: en "Elysium" por ejemplo los actores recibieron iPads con el guión ya almacenado para ser consultado, pero no era posible salvaguardar ese fichero fuera de ese soporte o compartirlo a través de las aplicaciones de la tablet. En "Los Juegos del Hambre" cada copia del guión tenía algunas palabras cambiadas, algo que permitía que si alguien publicaba el guión en internet se pudiese trazar de quién había provenido la filtración.

Esas precauciones también se toman incluso con los títulos de las películas, que se cambian para que los fans de esas superproducciones no relaciones ciertos detalles de una película con la relevancia que tienen en realidad. "Regreso al futuro II" fue llamada "Paradox", mientras que "El retorno del Jedi" tenía como nombre en clave "Blue Harvest". Como indican en The Wall Street Journalesa técnica se ha utilizado recientemente en películas como la entrega de "Los vengadores" de 2012, que fue llamada internamente "Group Hug".

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