20 oct. 2015

The Breakfast Club, guión escrito en 2 días, cumple 30 años

POR NICOLAS ISASI
“The Breakfast club” es una de esas películas emblemáticas de la década del ochenta, que refleja por completo la realidad del mundo adolescente durante un castigo múltiple dentro de la escuela.

Escrita y dirigida por el genial John Hughes, la historia relata una jornada en la que diversos chicos quedan suspendidos y tienen que convivir a la vez que hacen un trabajo sin siquiera conocerse. La situación es ríspida y áspera al comienzo, pero a medida que pasan las horas, cada personaje va tomando más confianza con el otro hasta entablar una amistad que nunca se borrará. El logro de la película está dado en primer lugar por el maravilloso guión de Hughes que ensambla de manera orquestal cada diálogo en su justo lugar. Aunque parezca increíble, dicho guión fue escrito en sólo dos días, durante el fin de semana del 4 de julio de 1982. La realidad es que ninguna de esas palabras hubiese tenido sentido si no hubiesen sido bien interpretadas. Afortunadamente, un grupo de pequeños grandes actores fue seleccionado para dicha tarea.

Allí puede observarse como el casting es una parte fundamental en una película, y que no hace falta tener a la figura estelar del momento para triunfar. Los protagonistas son 5 chicos bien arquetípicos: la chica linda e inteligente (Molly Ringwald), el nerd inocente (Anthony Michael Hall, actor fetiche de Hughes), la chica tímida pero dark que sabe (y oculta) más de lo que aparenta en la piel de Ally Sheedy, el heavy y conflictuado que se sabe todas (Judd Nelson), y el simpático deportista que soluciona todo de manera práctica interpretado por Emilio Estevez, hijo de Martin Sheen. Otro de los aspectos importantes para destacar es la dirección de arte: tanto la escenografía realista y funcional, así como el vestuario que posee el toque acorde a la personalidad de cada personaje. Y cómo olvidar el tema de los créditos finales: “Don’t You Forget About Me” compuesto especialmente para la película por la banda de rock escocesa Simple Minds, todo un ícono de aquella época que aún sigue vigente aunque ese tema fuera su único número uno.

John Hughes (1950-2009) nació en Michigan y solía utilizar el pseudónimo de Edmond Dantes (protagonista de la novela “El Conde de Montecristo” de Alexandre Dumas padre) en algunas de sus películas. Su trabajo en cine dejó una impronta única al retratar de forma clara y entretenida la etapa de la adolescencia con películas como “National Lampoon’s Vacation” (1983, extendida a múltiples secuelas), “Sixteen Candles” (1984), “The Breakfast Club” (1985), “Weird Science” (1985) o “Ferris Bueller’s Day Off” (1986), entre otras. Pero además de dirigir, Hughes era un gran escritor y fue el encargado del guión de la primera y segunda entrega de una de las películas más taquilleras de los años noventa: “Home Alone”, más conocida como “Mi pobre angelito”. Su vida transcurrió en las afueras de Michigan donde había mucha gente mayor y pasaba los días pensando e imaginando historias. Según cuenta el mismo Hughes, la llegada de los Beatles le cambió la vida y su forma de concebir el mundo.

A 30 años de esta joya cinematográfica, si pensamos en los problemas de estos chicos, podríamos decir que nada ha cambiado al respecto. Incluso hasta podría decirse que en los tiempos que corren la comunicación entre ellos o la relación con sus padres parece ser cada vez más distante debido al uso de las nuevas tecnologías. La directora del IBBY de Eslovenia, que vino este año a La Plata me confesó que “la falta de comunicación es muy peligrosa porque los chicos no desarrollan el lenguaje, su parte intelectual, los sentimientos y algo esencial: la imaginación. Crecen en medio del living con televisión y computadoras, nadie les habla o motiva. El gobierno tiene la necesidad de fomentar la lectura. Es importante el rol del colegio, los docentes pero por sobre todo el de los padres. Es necesario que les lean y que se comuniquen con los chicos”. Asimismo, Carlitos Balá en una entrevista por sus 90 años afirmó: “ahora en vez de sacarles el chupete hay que sacarles el celular”. Evidentemente tanto no hemos cambiado. Aún así, “The Breakfast Club” es sin dudas una película para volver a ver, disfrutar y reflexionar sobre el valor de la amistad.
www.eldia.com
y 5TO Aniversario de El Inquilino Guionista
¡ENTRADA GRATUITA!

2 comentarios:

  1. Treinta años de un icono, que conocí hace poco!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una de las mejores películas para adolescentes que se ha filmado nunca, está llena de verdad.

      Eliminar

Top 5 noticias mensual