30 sept. 2015

Nuevas webseries que te engancharán, aunque no sepas por qué

Diego Cuevas
En los últimos años la televisión ha logrado que todo el planeta vuelva a pegar los morros a la pequeña pantalla con regularidad religiosa. Y ese resucitar del formato envasado por temporadas ha traído consigo un efecto colateral: que aprovechando los recursos actuales sea mucho más sencillo hacer series para la otra de las pequeñas pantallas del hogar, productos arriesgados, experimentales o directamente chalados.
Diario de un ego

Conocer a Vincent Finch no es quererle sino más bien todo lo contrario. Por eso mismo Diario de un ego engancha, por convertir un falso documental sobre un modernete infame en eterna posición de postureo en una serie hilarante con hectolitros de mala leche. Y por lograr que el público se ría mientras se pregunta si no llevan un pedazo de Finch dentro. Los cameos de famosos le dan bastante color pero realmente es sobre el ingenioso guión y la solvencia de los implicados donde reposa el talento.

Write it down

El punto de partida de Write it down es un salto de fe: el de concebir una serie de humor basándose únicamente en la capacidad de improvisación de sus actores. Sus creadores plantean un diálogo entre dos personas en el que siempre una trae malas las noticias la otra las recibe actuando en consecuencia. La gracia es que ninguno de los dos sabe de qué trata el guión de cada capítulo hasta que la cámara ya está marcha, una servilleta contiene garabateada una línea de guión que los intérpretes acaban convirtiendo en gasolina para el sketch.

You suck at Photoshop

Una de las cosas más interesantes y prácticas que ha traído consigo la aparición de Youtube es la avalancha de videotutoriales sobre cualquier cosa imaginable. Desde aprender a bailar claqué hasta recetas de postres, pasando por talleres de electrónica o ejemplos de cómo conocer los secretos de cualquier programa profesional de diseño. You suck at Photoshop es una ocurrencia genial porque agarra ese ecosistema de tutoriales y lo utiliza como excusa para contar una historia descojonante. Su protagonista filma diferentes capítulos adiestrando en el uso de las herramientas de Photoshop al mismo tiempo que desenrolla la trama de manera descacharrante: durante un vídeo que ilustra la manera de utilizar la herramienta de clonado, el instructor aprovecha para cagarse verbalmente en su matrimonio mientras borra digitalmente el anillo de casada de la foto de boda.

También condena mediante la manipulación fotográfica a morir en una bolsa a un gatito que no soporta o convierte imágenes paradisíacas en infiernos atómicos según su estado de desesperación. Durante los capítulos finales la cosa se ha desmadrado tanto que ya todo baila con el delirio.

Neil’s puppet dreams

Neil Patrick Harris solo podría molar más si además sufriera ataques de sueño repentinos que le transportaran a un mundo de marionetas y muñecos de felpa. A lo mejor eso es exactamente lo que ocurre en Neil’s puppets dreams, una simpática webserie de siete capítulos creada mano a mano entre la mítica compañía de Jim Henson y el propio Harris.

Video game high school

Freddie Wong lleva muchos años utilizando su canal para montar tiroteos espectaculares, cortometrajes sobre turistas con riñonera repartiendo plomo en medio de una película de acción y cualquier chaladura que se le pasase por la cabeza, incluso si dichas locuras implicaban unicornios disparando arco iris por el culo. En realidad Wong lo que hacía era masticar y asimilar todo lo que veía en el cine de acción y sobre todo en los videojuegos (con cosas como este FPS en la vida real como ejemplo directo). 

Por lo que no resulta extraño que su salto al formato serie orbite en torno a un futuro donde el videojuego es el deporte más respetado y existen escuelas para practicarlo: Video game high school. Sus responsables la definen como un show adobado con los elementos indispensables de toda adolescencia: amigos, amores y headshots.

5 seconds films

La comuna de descerebrados guionistas, directores y actores detrás de 5 second films utilizan como lema un socarrón “Haciéndote perder el tiempo, pero no demasiado” porque su producción hace honor a su título:humor gamberro, absurdo o directamente idiota en dosis aceleradas cuya duración no va más allá un puñado de segundos. Echarle un ojo a las compilaciones en un solo vídeo de varios de sus trabajos, es un experimento delicioso: al poco rato consigue que el cerebro del espectador empiece a hervirse dentro de su recipiente.

¿Cómo escribir guiones para público menor de edad?

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