2 sept. 2015

Alma Sánchez sobre el Eibcine: "los géneros pueden ser peligrosos para los autores"

Sergio Cabrera, director colombiano, 
Diego Araujo, de Ecuador; y Beatriz Novaro, de México

Por Alma L. Sánchez 
Bajo la idea de que el escritor cinematográfico es un ente especial, casi casi el unicornio de los profesionales de la escritura, es como comenzó el Tercer Encuentro Iberoamericano de Escritores Cinematográficos (Eibcine) en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco. 

En el programa del primer día, de los cuatro que dura el evento, se listaron paneles y conferencias que servirían de introducción a la temática particular del encuentro: los géneros cinematográficos, tema recurrente en este 2015 pues la Cineteca Nacional y el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) están impartiendo cursos al respecto; si todos estos eventos fueron planeados sobre la misma materia o es coincidencia no lo sé. 

Sin embargo, y esto dice mucho de aquellos cursos que se están impartiendo, prácticamente todos los ponentes coincidieron en que al momento de escribir un guión, el género sale sobrando pues lo importante es la historia que se quiere contar sin limitante alguno. 

El primer bloque del Eibcine incluyó la bienvenida, a cargo de Elías Godoy en representación de El Garfio; Montserrat Sánchez, por el Imcine; y Alfonso Gómez Araujo, embajador de Ecuador, país invitado; y un homenaje póstumo al maestro y escritor Vicente Leñero. 

A primera vista el grueso de los asistentes constaba de algunos jóvenes, varios extranjeros y gente del interior de la República Mexicana, bueno, eso fue por la gran variedad de acentos escuchados en los pasillos entre conferencias. 

Tal vez realmente había de todo, pero no se sentía que fuera un evento para guionistas de la Ciudad de México, aunque creo que eso es por una razón muy importante, a este evento asisten escritores y no simples guionistas, esa división que antes parecía ser solamente de nombre, ahora está profundamente marcada y me resulta preocupante que los asistentes se vayan con la idea de que hay medios mejores que otros. 
Carlos Cuarón hablando...

La conferencia magistral de Carlos Cuarón estaba dedicada a brindar un panorama general sobre los géneros cinematográficos, sin embargo al poco tiempo de comenzar se desvió para hablar sobre los problemas de distribución y difusión que sufre el cine mexicano, reclamo válido pero también repetido por infinidad de personajes en casi todos los eventos de la industria. En fin que de géneros sólo aprendimos que pueden ser peligrosos para encasillar a los autores. 

Después del coffee break, se llevó a cabo el panel referente a los géneros en las historias del cine iberoamericano, en éste participaron los realizadores y escritores, Juan Antonio de la Riva y Paula Markovitch. 
Paula Markovitch, Enrique Rentería y el señor De la Riva.

En este panel, moderado por Enrique Rentería, de nuevo se desdeñó un poco el tema de los géneros, “… intentemos, pero vamos a escribir melodrama”, aseguró Markovitch, reforzando la vieja y realmente nada equivocada creencia de que el melodrama está inyectado en el ADN de los latinoamericanos. Por su parte, de la Riva también se manifestó en contra de las distribuidoras y exhibidoras que en esta temporada de verano prácticamente se limitan a proyectar los nuevos títulos de las franquicias de superhéroes y cosas por el estilo, y a criticar un llamado “tiempo de productores”, seres que pareciera se han colocado por encima del antes venerado director de cine; situación que, por cierto, es aún más fuerte en la industria teatral mexicana, pero nadie habló de teatro ni de dramaturgia en todo el día, si acaso alguien habrá mencionado la no-muy-entretenida ‘Poética’ de Aristóteles. 

El panel final tuvo como invitados a Sergio Cabrera, director colombiano; Diego Araujo, de Ecuador; y Beatriz Novaro, de México. Como bien indicó el título: “El contexto social y cultural en los géneros cinematográficos en Iberoamerica”, los ponentes brindaron un panorama general del cine en sus países. 

Sobra decir que el tema en específico de los géneros quedó un poco de lado, sin embargo por muy buenas razones, resulta que las industrias cinematográficas ecuatoriana y colombiana están en una situación muy similar a la mexicana. 

De acuerdo a Araujo, la principal queja de las audiencias en Ecuador es que el cine que actualmente se realiza, escaso a pesar del apoyo de la creación de un fondo de fomento a la industria, está muy centrado en temas sociales y la búsqueda de la identidad, y por supuesto muy lejano a contar historia de romance, terror o aventuras. 

Aun así, la visión del realizador muy optimista, y como no lo sería si la industria está viva después de más de una década de inestabilidad social y política que la detuvo por completo a finales de los 90. 

En Colombia es la televisión quien parece dominar el entretenimiento, particularmente los ejecutivos, aseguró Sergio Cabrera, y éstos, por supuesto que no tienen mucha idea del verdadero arte cinematográfico, es más, el mismo director aseguro que los trabajos que ha realizado para la pantalla chica no son suyos verdaderamente. 

En comparación, la industria mexicana se encuentra en un gran momento, la producción anual es superior a las 100 películas, aunque no todas llegan a las salas de cine y si lo hacen, tampoco queda garantizada su permanencia en ellas. Casos como ‘No se aceptan devoluciones’, ‘Nosotros los Nobles’ o ‘Un gallo con muchos huevos’, auténticos éxitos de taquilla, demuestran que esa vieja creencia de que la audiencia no ve cine mexicano se está quedando atrás. 

Desafortunadamente por ahora no queda mucho espacio para hacer ese análisis de ingresos en taquilla de las películas mexicanas y extranjeras, así podríamos determinar qué género es el que más le gusta a la audiencia, aunque sospecho que son la comedia y el terror. También habría que preguntarnos si los productores y directores, principalmente, se detienen a incluir estrategias de marketing para sus producciones en las carpetas que entregan para solicitar una parte de los estímulos gubernamentales. 

Del Eibcine queda mencionar que los escritores cinematográficos no deberían ignorar el resto de los medios que existen para contar historias, cada uno ofrece infinidad de posibilidades para avanzar y crear personajes. Cuando una historia está bien construida y tiene personajes entrañables puede ir de un medio a otro e irse adaptando, vaya, una de las grandes joyas del cine mexicano ‘Sexo, pudor y lágrimas’ pasó del teatro al cine con gran éxito de la mano de su autor, Antonio Serrano. Las buenas historias pueden contarse en cualquier formato y la regla de oro para los guionistas es primero conocer las reglas de cada medio y género, y después romperlas, no antes.

Gibrán  Portela es coguionista de La jaula de oro, Güeros y otros guiones
Entre los tres guionistas sumanos más de 20 años de experiencia 
y son más de 30 productoras de México, Aspaña y Estados Unidos, 
con las que hemos trabajado. :D

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