28 ago. 2015

Confesiones de una guionista de Laura Bozzo

Por Pável M. Gaona
"Daniela" estudió Ciencias de la Comunicación en la UAM. Su idea era ser periodista pero como miles de jóvenes que se gradúan de la misma carrera, primero tuvo que conformarse con lo que encontró. Un amigo la recomendó para la plaza de “asistente de información”, lo cual no sonaba mal. Cuando llegó a Televisa se enteró de lo que realmente trataba el trabajo: tendría que ayudar a reclutar gente para el talk show de Laura Bozzo, así como de elaborar los guiones de los casos que tarde con tarde se presentan en pantalla haciéndose pasar por verídicos. 

Por este trabajo “Daniela” recibía 7,000 pesos. Su salario contrastaba con los 200,000 pesos mensuales que Laura Bozzo percibe por parte de la Televisora. ¿Cuánto gana un panelista por aparecer en el programa de Laura? 1,200 pesos es el sueldo que estos actores de ocasión reciben por prestarse a una pantomima, insultarse en cadena nacional y a veces llegar hasta los golpes. 


Un 10% de los casos son reales

Del 100% de casos que se presentan, un 10% por ciento son reales, otro 10% tienen algunas cosas reales pero son exagerados. El 80% son totalmente inventados. Es posible encontrar en YouTube casos de panelistas repetidos que van a Cosas de la Vida y Luego con Laura o viceversa. Han encontrado en ello una forma de ayudarse económicamente.

“Además de los 1,200 pesos que se les paga por actuar, si lo hacen bien y todo resulta creíble, Laura les da algo como un electrodoméstico, eso es un aliciente para la gente de zonas marginadas. Muchos de ellos vienen de lugares como Tláhuac o Los Reyes. Hay personas conocidas que son 'buscapanelistas', ellos son líderes de sus colonias y por cada persona que meten se les paga entre 600 y 800 pesos, pero no aparecen ante las cámaras”.

A los posibles panelistas se les hace casting, que consiste en improvisar con el guión que “Daniela” preparaba. Si es creíble su actuación, pasan. La facilidad de palabra es requisito indispensable. "Laura los amenaza con que si no hacen las cosas bien una vez que están en cámara, no se les van a pagar los 1,200 pesos y su paga queda en 800. Hay veces que se confunden o se traban y es entonces cuando todo se sale de control y ella hace como que se enoja y los corre. Finge que se indigna al enterarse de que los casos son actuados, pero ella sabe perfectamente que todos los casos son así. Es su manera de proteger lo que le queda de credibilidad".

A diferencia de otros programas, en Laura la gente que asiste sabe que los casos son actuados pero no les importa. “Se les da un box lunch que incluye un sándwich o una torta, un refresco, unas papas o una manzana. Mucha gente va sólo porque se les da de comer, por eso el público casi siempre es el mismo. Lo que quieren es la comida, no les importa que les tengan que decir cuándo gritar, reírse o aplaudir. Todo es una manipulación total”. 


El día a día con Laura Bozzo 

El carácter difícil de Laura Bozzo es un secreto a voces. “Es una señora con un carácter 'muy especial', por decirlo de forma amable. Cuando quiere llega y te saluda y hasta de beso, —lo cual no es muy agradable— pero muchas otras veces es muy déspota y grosera. Le gusta humillar a la gente, tanto con su staff como con los panelistas.

Sobre los casos reales, Laura se los cuelga como medallas de honor, pues le gusta sentirse una salvadora. “Los pocos casos reales que hay, ella los evalúa a ver si entran. Casi nunca hay porque necesitan tener características muy específicas, tienen que ser casos que tengan solución donde ella pueda ser la que ayude a resolverlos. Le gusta sentirse heroína”. 


'A mí nadie me saca de México, ni en cenizas'

Laura se deshace de su staff con la mano en la cintura, pues en Televisa se siente intocable. “Por una discusión con mi jefa, ella fue despedida. De inmediato todos quedamos fuera, para ella la gente es totalmente reemplazable”. Esa actitud contrasta con su supuesta convicción de socorrer a la gente, a la que dice defender y ayudar.

En julio pasado, la diputada Verónica Juárez presentó ante la SEGOB una solicitud para expulsarla del país, argumentando que el contenido que Laura presenta ante el público mexicano “está lleno de mediocridad, amarillismo, incitación a la violencia, falsedad, sin credibilidad y acciones humillantes y denigrantes para las personas que deciden participar en ese programa televisivo”, además de que “es transmitido en un horario inapropiado, ya que los niños y adolescentes también lo ven”.

Ante ello la conductora expresó que no se trata sino de un circo mediático. “Ya me cansé de ser una cortina de humo, voy a demandar por daño moral contra mi reputación”. Expresó con mucha seguridad “soy más mexicana que el chile, a mí nadie me saca de México, ni en cenizas. ¿Es delito ayudar a la gente? Yo conozco mis derechos, no he cometido ninguna irregularidad”.

Ante las cámaras y sus millones de espectadores declaró: “para mí la izquierda es lo peor que puede pasarle a un país, de México nadie me saca, es el pueblo el que me defiende”. Para “Daniela”, que trabajó en su staff, sacarla del país es una posibilidad muy remota. “Está súper blindada esa señora. Puede que haya gente que la defienda, pero porque es gente humilde e ignorante, que por desgracia no tiene acceso a la educación. Por 1200 pesos hacen lo que sea y creen que aquél que se los da por eso es un ángel, aunque quienes hemos trabajado con ella sabemos cómo los utiliza y cómo funciona la farsa”.

El programa Laura se transmite de lunes a viernes a las 3 de la tarde. A pesar de haber iniciado con un rating de 18 puntos y haber alcanzado picos de hasta 21 puntos en sus mayores momentos de popularidad, actualmente el reality show de la peruana apenas supera los 9 puntos de rating. 

¿Realmente será tan intocable como piensa y presume o ya le estará llegando su hora?

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