17 jul. 2015

Dos grandes guionistas aspañoles, eligen dos grandes series como las mejores

Carlos López (i) y Javier Olivares. / ISABEL VALDÉS

ISABEL VALDÉS
La cháchara es continua: al llegar, mientras se colocan el microfóno, en el descanso. Los temas no se agotan y todos giran en torno a lo mismo: su mundo, el de los guionistas españoles. El miércoles 1 de julio, siete de los mejores en España se reunieron como aperitivo aFicción en cadena, relatos en seis entregas que escriben ellos mismos desde el pasado lunes 6 de julio hasta finales de agosto dentro de la Revista de Verano. Una semana para cada uno.

El turno lo comenzó el lunes Carlos López con Arrepentimiento. Nada que hacer era la primera parte de la historia. López y Javier Olivares son los primeros en sentarse frente a la cámara para hablar de la situación de la ficción española y elegir una de entre todas las series españolas.
La ficción española está cambiando...

Carlos López: "Crecí con Curro Jiménez, una ficción que veía todo el mundo, y que tuvo el coraje de contar una historia que no estaba prevista. Ahora mismo estamos viendo géneros muy distintos, historias muy variadas y formas narrativas muy diferentes; seguimos teniendo la suerte de que el público nos apoya. Hay muchas series españolas en emisión y la gran mayoría tienen público de incluso cuatro o cinco millones. Eso es el motor que va a conseguir que cada día exploremos territorios nuevos.Al final son las cadenas las que deciden; por ahora han decidido que el público está por la labor y que los guionistas pueden hacerlo. ¿Por qué no vamos a meternos a explorar viajes en el tiempo o la yihad? Están siendo explorados con éxito, el público los quiere ver".

Javier Olivares: "Está cambiando para bien en variedad y nivel de producción. Se está produciendo un abandono del concepto plató, somos menos claustrofóbicos y la industria va avanzando. Lo que sí echo de menos es que hablen de la realidad. No hablo de hacer daño con temas que duelan, pero sí como hace la BBC, las cadenas públicas danesas o suecas, que el público se sienta reconocido con lo que pasa, como lo que pasó con Crematorio. En resumen, hacer algún producto menos enfocado a conseguir audiencia, pero para ello se tienen que dar circunstancias que no tenemos: no se lo puedes pedir a una cadena privada, la pública no tiene dinero, y tampoco tenemos cable".
Una entre todas...

Carlos López: "El Ministerio del Tiempo, ¿cómo no? Defiendo mucho la televisión pública, para que las privadas sean competitivas tiene que haber frente a ellas una pública que tire de la industria. Estoy orgulloso de que haya retomado el camino de mostrar y a veces liderar la ficción de una manera que ha llegado a generar una legión de fans que ha provocado envidia en todos nosotros".

Javier Olivares: "Crematorio, precisamente porque toca un tema importante desde hace años en nuestro país, la corrupción; las cosas que pasan hay que contarlas. Quiero, de todas formas, recordar una serie anterior a la aparición de las cadenas privadas, cuando Televisión Española era la única y muy cercana a la BBC en muchas cosas. Anillos de oro, recién legalizado el divorcio, en una España de finales de los 70 y principios de los 80, se hizo inmediatamente una serie sobre el divorcio. Fue muy atrevido".

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