13 ene. 2015

Las diez reglas de oro de la escritura de guión de Joe Eszterhas (por Joe Eszterhas)

Cuenta la leyenda (ok, bueno, en realidad lo contó Los Angeles Times) que Joe Eszterhas vendió una vez un guión escrito en la parte de atrás de una servilleta por 4.7 millones de dólares.

Y tiene sentido cuando uno se entera que una vez el viejo Joe fue el guionista mejor pagado de Hollywood. Eszterhas hizo la muy conocida transición del periodismo a la escritura de guión luego de trabajar como editor responsable para Rolling Stone entre 1971-1975. Tres años más tarde, el primer guión de Eszterhas, F.I.S.T, protagonizado por Sylvester Stallone, fue convertido en película. Una serie de icónicos films ganadores del premio Razzie, le siguieron durante sus más de tres décadas de carrera: Flashdance, Basic Instinct, Nowhere to Run, Showgirls, and Jade. Además de todo esto, Eszterhas escribió seis libros, incluyendo su más reciente y tentadora lectura, Heaven and Mel, una crónica de su tiempo trabajando con Mel Gibson en un guión sobre los macabeos.

Las reglas doradas de Eszterhas pueden ser de las más pintorescas que hayamos publicado, por fuera de las del problemático Seth McFarlane. Sus provocadoras sugerencias para jóvenes y viejos guionistas son duras pero informativas, y constituyen una divertida e iluminadora lectura.

1. No veas muchas nuevas películas. La mayoría de las películas en los cines de hoy son terribles. Te van a deprimir. Pensarás: “¿Cómo pudieron haber llevado a la pantalla este guión abominable en lugar de comprar y producir el mío?”. Ahórrate la angustia. Será mejor que leas un libro.

2. No suavices tus palabras. Si la idea que te propone el ejecutivo de un estudio es una idea de mierda, no digas: “Bueno, es interesante, pero…” Di “Esa es una idea de mierda” Las personas con las que estás tratando no son estúpidos, sólo son vanales. En lo profundo de su corazón ya saben que es una idea de mierda.

3. No dejes que te convenzan de cambiar lo que has escrito. Un director no es un escritor. Tampoco lo son un productor o el ejecutivo de un estudio. Tú escribes para vivir. Tú eres el profesional. Ellos son los aficionados. Como máximo, diletantes. Trátalos de esa manera. Hazlos sentir que eso es lo que son.

4. No hagas pitchs con tus historias, escribe guiones. ¿Por qué tratar de convencer a un cuarto lleno de egocéntricos iletrados de que tu puedes escribir un buen guión sobre algo. Solamente siéntate y escríbelo. Es mucho más honesto hacerlo bien que prometer que lo harás bien.

5. Escribe desde tu corazón. La vida es corta; más corta de lo que crees. No trabajes como si fueras un asalariado. Si un estudio te quiere encargar que escribas algo, hazlo sólo si te mueve alguna fibra espiritual, síquica o sexual en tu interior.

6. Miente siempre sobre tu primer borrador. Yo le he dicho a la gente que estuve trabajando en el guión de Basic Instinct durante años cuando lo vendí por un precio récord. Cuando la película se convirtió en el éxito más grande 1992, dije la verdad: me tomó sólo 13 días escribirlo.

7. Recuerda los secretos de familia. Si estás atascado en algo que tienes que escribir, piensa en todas aquellas cosas de las que tu familia no quiere hablar. En algún lugar de esos seguramente está merodeando al menos un buen guión.

8. Cuando estés con el director, no te rindas ante él. No importa lo encantador que sea, el director no es ni tu amigo ni tu colaborador. Es tu enemigo. Él quiere imponer su visión creativa sobre la tuya. Quiere tomar lo que has escrito y convertirlo en suyo y llevarse el crédito por ello.

9. Oscurece un poco tu corazón. Mi antiguo y querido agente, Guy McElwaine, me dijo “No hay un corazón tan ennegrecido como el corazón de un agente”. Aún así él fue mi agente por bastante tiempo y, aún cuando lo quería mucho de verdad, llegó el día en que lo despedí.

10. No dejes que los bastardos del negocio te tiren abajo. Si no puedes vender tu guión, o si escribes tu guión y ellos traen a otro escritor para destrozarlo, o si el director dice en las entrevistas que fue él quien realmente escribió tu guión, o si los actores dicen que ellos improvisaron tus mejores líneas, o si te quedaste fuera del dossier de prensa, sencillamente siéntate y escribe otro guión. Y si te pasa otra vez lo mismo, escribe otro y otro y otro y otro, hasta que te pongas de pie y veas que ésa es tu visión de la historia traducida por el director a la gran pantalla.

TRADUCIDO POR GUSTAVO PALACIOS.
Lee El Inquilino Guionista

0 comentarios:

Publicar un comentario

Top 5 noticias mensual