20 oct. 2014

Entrevista a Michael Hirst (Los Tudor, Vikingos): la escritura de una serie por un único autor

Michael Hirst pertenece a una de esas extrañas razas de guionistas que encontraron muy pronto su nicho y se quedaron encerrados en él.

El guionista británico, conocido mayormente para el público de EEUU por su drama aclamado por la crítica, Elizabeth (protagonizado por Cate Blanchett), ha sido estrictamente un escritor especializado en dramas históricos hasta que la oportunidad golpeó a su puerta a través de la cadena Showtime para guionizar una serie de televisión basada en la vida de Enrique VIII: Los Tudor.
Aunque este drama –que fue estrenado en 2007- fue recibido con admiración por la crítica, notables expertos en historia inglesa cuestionaron la exactitud documental de la serie, y tomaron posición frente a algunas de las licencias históricas que Hirst se tomó. Los Tudor duraron 38 episodios y, cuando la serie finalizó en 2010, Hirst posó su mirada en otro objetivo histórico que había tenido una buena cantidad de interpretaciones en Hollywood: los vikingos.

“Vikings” se estrenó con éxito de crítica y público a través del History Channel el año pasado, y su reparto incluye a Travis Fimmel, Clive Standen y Jessalyn Gilsig. Finalizada su segunda temporada en mayo de 2014 y ya tiene una tercera temporada en camino para el año que viene. La serie fue calificada como la número uno de las nuevas series en el cable durante 2013, con un promedio de 5 millones de espectadores totales cada semana. Unos números increíbles para una cadena que no suele ser particularmente conocida por sus dramas guionados.

Hirst habló con Script desde su casa en Oxfordshire en medio de la escritura de la Temporada 3, y se refirió a varios tópicos, incluyendo cómo él encontró su nicho en el drama histórico, el arte de escribir para televisión en solitario y cómo se maneja con las críticas de los historiadores.

Esta entrevista ha sido editada con la finalidad de mejorar su extensión y claridad.

Usted pertenece a esa extraña raza de guionistas que han encontrado su nicho en los dramas históricos. ¿Qué es lo que le atrae tanto del drama histórico?

Michael Hirst: Yo creo que son varias cosas. Cuando iba a la escuela, además de los deportes, las únicas materias en las que tenía excelentes calificaciones eran historia y literatura así que, en cierta medida, inteligentemente, las combiné en una misma carrera. También tenía una gran formación académica y de verdad pensé que iba a terminar siendo profesor en la Universidad. Fueron una serie de accidentes los que me convirtieron en un guionista, más allá de mi formación académica: la posibilidad de investigar, la lectura, la búsqueda de documentos históricos, me brindan un gran placer y alegría en lo que hago. Y más allá de toda la lectura y la investigación y el pensamiento, uno desarrolla personajes, temas e ideas. Por supuesto, para mí estos personajes son reales. Existe un registro histórico y eso es lo que me interesa tanto de ellos. Psicológicamente, nunca he logrado conectar con la fantasía. Me gusta pensar que mi material está basado en la historia y en documentos históricos. Que es sobre cosas reales y gente real. Y aunque no se supone que tenga que tener una finalidad educativa, ya que es un drama, cuando estudiamos a otra gente, gente real del pasado, también podemos aprender algo sobre nosotros mismos.

Usted dice que no es precisamente educativo, pero mucha gente está aprendiendo muchas cosas a partir de sus shows, ya sea “Vikings” o “Los Tudor”, aún cuando sean dramas guionizados. Ciertamente es un testimonio del trabajo que usted ha realizado.

Hirst: Valoro mucho la respuesta, los emails y los mensajes que recibo. Y sobre todo recibo esto con los Tudor, de profesores y gente en las universidades. Y ahora dicen que he resucitado el tema. Los niños quieren saber sobre los Tudor y los vikingos. Y en sus clases están volviendo a explorar las diferencias entre lo que se muestra en el show y los libros de historia. Ha hecho que mucha gente se entusiasme por la historia cuando, para muchas personas, la historia solía ser un tema aburrido.

Después de terminar la serie de “Los Tudor”, ¿por qué pasó a “Vikings”? ¿Cuál fue la inspiración para crear la serie?

Hirst: Bueno, hubo muchas cosas (risas). Hubo mucho azar en esto. Me pidieron que escribiera un guión sobre Alfredo El Grande, que fue otro gran rey inglés. Alfredo el Grande luchó contra los vikingos, así que yo me encontraba haciendo una investigación sobre Alfredo y luego trataba de encontrar información sobre los vikingos. Fue un proceso interesante el de intentar encontrar datos sobre ellos y sus creencias paganas. Y entonces pensé que tenían muy mala prensa (risas). Lo que descubrí sobre ellos fue estimulante e interesante en tanto que estaban bastante más avanzados que otras sociedades. Finalmente no pasó nada con la película de Alfredo el Grande, pero volviendo a los años 1996 ó 97, cuando estaba haciendo la investigación, si yo le hubiera dicho a la gente que estaba escribiendo un film sobre Alfredo el Grande, todo hubiera ido bien. “Okay, eso está bien. Es interesante”. Y tres años después, MGM vino a preguntarme si estaba interesado en escribir una serie sobre los vikingos, y yo les dije: “¡Por supuesto!”. Tenía un montón de ideas. Y cuando le decía a la gente que estaba escribiendo sobre los vikingos, las respuestas eran totalmente diferentes. Era como: “Eso es fantástico. Quiero verlo ya. ¿Cómo vas a contar esa historia?”. Y me di cuenta que en 10 años la perspectiva había cambiado y que los vikingos estaban más acorde al espíritu de los tiempos y la gente estaba interesada en ellos. Había un público listo y preparado para recibir a los vikingos. Era fantástico. Así que todas esas cosas llegaron juntas al mismo tiempo.

Usted es el único guionista de cada episodio de “Los Tudor” y “Vikings”, ¿es así?

Hirst: Sí.

No hay otros guionistas que escriban, con lo cual no hay writers room. ¿Es sólo usted?

Hirst: Sólo yo.

¿Podría describir el proceso de escritura en “Vikings”?

Hirst: Bueno, es el mismo que en “Los Tudor”. Recuerde que yo tuve una carrera en el cine durante bastante tiempo. No sabía que podía escribir series de TV. Cuando Ben Silverman y Showtime me encargaron que escribiera “Los Tudor”, yo no tenía idea de cómo hacerlo. Y tampoco tenía idea de si podría hacerlo. Pero me di cuenta que era fantástico. De verdad, empecé a disfrutar el formato largo. Me gustaba la libertad y la oportunidad de desarrollar los personajes y ajustarlos, y disfrutaba de tejer las diferentes tramas y ese tipo de material. Así que de alguna manera encontré mi nicho. Me parece que soy bueno en esto, así que no lo quiero dejar (risas). Quizás fuera un poco egoísta o una locura de poder de mi parte o lo que fuera, pero realmente pude hacerlo. Fue un gran beneficio para la producción tener que lidiar con sólo un ego, ya te imaginarás, y no con una habitación llena de egos. Y eso implicó que fuera una buena mecánica. Se recibían los guiones bastante pronto, así todo el mundo sabía lo que le tocaba hacer. Existe mucho caos en la producción de TV porque mucha gente se pone entre medio de los guiones. Demasiada gente tiene ideas sobre los guiones y sobre qué es bueno y qué es malo. Y realmente es una cosa bastante mala que haya tantas voces. Eso no mejora un guión. Por lo general lo empeora si tienen mucha gente opinando ahí. Así que cuando comenzamos con “Vikings”, el modelo fue el mismo, ya que estaba otra vez en Irlanda, con el mismo equipo, con algunos de los mismos directores de “Los Tudor”. Era la misma mecánica. Y así también me voy acomodando a los actores principales. Así que hablo con ellos sobre sus papeles. Algunos actores tienen muchas opiniones e ideas al respecto. Gran parte de mi tiempo lo paso tratando de solucionar si estoy de acuerdo o en desacuerdo con esas ideas. Creo que hay una ventaja al tratarse de la visión de una sola persona. Así todos saben dónde están ubicados y yo puedo llevar los episodios y la temporada, mientras tengo este sentido total de la geografía de la serie y de adónde nos estamos dirigiendo y adónde van los personajes. Yo pienso que esto puede ser de gran ayuda. No digo que sea de utilidad en cualquier circunstancia y podría ocurrir que yo me beneficiara con la colaboración de otros escritores. No digo que no pueda hacerlo. Sólo que no es la experiencia que yo he tenido. Es algo sobre lo que me pongo un poco nervioso, pero ahora estoy escribiendo la Temporada 3 y me lo estoy pasando muy bien. Me divierto mucho. ¿Para qué debería cambiar si es así?

¿Cuánto de la temporada llega a escribir antes de que las cámaras empiecen a rodar? ¿Tiene ya todo tramado? ¿Tiene toda la temporada terminada antes de que se empiece a filmar? Si no es así, ¿qué tanto por delante de la producción suele estar?

Hirst: No, no demasiado. En realidad, hace un par de días terminé de escribir la Biblia de la Temporada 3 y es un documento muy detallado. Son unas siete u ocho páginas por episodio y eso me ayuda cuando me pongo a escribir. En tanto los productores y la producción conocen la Biblia, ellos pueden trabajar en lo que hace falta empezar a construir, o detectar lo que puede ser un problema para ellos. Es útil para todos. Saca a la luz una buena cantidad de temas que abordar y así seguimos. En relación con la temporada 3, estoy a medio camino del episodio cinco. Cinco de diez. Y empezaremos a rodar para el 2 de junio. Para entonces, tendré escritos seis episodios.

Con lo cual usted está básicamente a medio camino de la escritura de la serie antes de empezar a rodar.

Hirst: Sí.

Al ser usted el showrunner, ¿se encuentra todos los días en el set?

Hirst: Específicamente, no. Existe otra serie que se está rodando en este momento con un showrunner de EEUU. Se llama “Penny Dreadful”. Es una serie muy importante de Showtime. Y este hombre es un showrunner de verdad. Quiero decir que él está en el set todo el tiempo. Revisa todo el metraje durante la noche. Contrata y despide gente. Ya se imaginan, él es muy, muy poderoso y es muy de meterse con todo en la producción. Y qué suerte para él. Es fantástico. Pero yo no puedo hacer eso. A mí me gusta más delegar. Tenemos un equipo impresionante. El escenógrafo, el vestuarista, el diseño de la serie, yo he trabajado con ellos durante un buen tiempo. Son genios. Por lo cual, ¿para qué voy a decirles lo que tienen que hacer? Yo les doy la información que necesitan y ellos me la dan a mí. Es una maravillosa colaboración creativa y he aprendido a lo largo de los años que mi rol principal es tener los guiones listos y en condiciones. Así que paso la mayor parte del tiempo, cuando estoy en Irlanda o aquí en Oxfordshire, escribiendo los episodios, solucionando problemas que los actores o la producción tiene en relación con los guiones. Pero igual voy al set con cierta regularidad para que la gente sepa que estoy allí. Quiero decir, que se supone que es mi serie. Así que estoy allí para que la gente pueda preguntarme cosas y estoy asequible y observando y apoyando a los directores. Quiero que se sientan cómodos y también quiero que contribuyan. Odio la idea de que ellos sólo rueden lo que está en la página, que es algo que suele suceder bastante, creo, en las series de EEUU. La nuestra es una coproducción de Irlanda y Canadá, así que tenemos directores canadienses que trabajan mucho en la TV de EEUU y no alcanzo a contarte lo contentos que están de que se les deje trabajar con tanta libertad. Les damos una caja enorme llena de juguetes. Filmamos secuencias de batallas con diez cámaras. Tenemos miles de extras. Rodamos sobre el agua. El reparto pelea de verdad. Todo en “Vikings” es real. Usamos efectos, pero no demasiados. Así que las luchas son coreografiadas. Son reales. Los actores se lastiman. Se forman, cabalgan, todo es real. Y es una gran experiencia verlo.

En relación con su investigación, hay críticos que dicen que algunos dramas históricos no son históricamente veraces. Y nosotros sabemos que son dramas guionizados y que hay lugar para la libertad creativa, pero ¿cómo equilibra la veracidad histórica con su dramatización? ¿Es consciente de esto?

Hirst: Oh, sí, seguro. Estoy al tanto de ello. Fue un tema muy, muy importante con “Los Tudor”. Especialmente en Inglaterra, porque la gente tenía un sentido de propiedad sobre la historia de Enrique VIII y lo que yo estaba haciendo era erróneo e inexacto y nadie se tenía sexo en la corte de Enrique VIII porque hacía mucho frío y no había calefacción central y no había profilácticos (risas). Tuve un montón de reacciones rarísimas al respecto. Pero con “Vikings”, ha sido completamente lo contrario. Hablé por radio con el jefe de estudios escandinavos en la Universidad de Harvard, que es un profesor sueco, y le mostramos los dos primeros episodios de la Temporada 1 antes de que se emitieran. Creí que me iba a comer vivo. Y lo que me dijo fue que esta era la primera vez que su cultura había sido tomada en serio y de manera inteligente. Así que estoy emocionado de que en Escandinavia esto sea un gran éxito. La respuesta académica e intelectual a la serie ha sido absolutamente positiva e increíble.

La Tercera temporada de “Vikings” será emitida en History Channel en 2015.

2 comentarios:

  1. Desde pequeña me gustan este tipo de series, son emocionantes y me agradan los temas relacionados a la realeza. Por lo lado, la acción y drama son de mi mayor agrado, las descubrí viendo Game of Thrones de HBO, y desde el 12 de abril ya está lista su 5ta. temporada.

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  2. A nosotr*s también nos fascina este tipo de guiones e historias. Creemos que en el mundo hispanohablante debería haber más series historias, en general apenitas empieza ahora a haber, y sobre todo en Aspaña.

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